viernes, 23 de julio de 2010

Nunca más

Era un domingo como cualquier otro durante el mundial, nos encontrábamos con Gina viendo Inglaterra VS Alemania cuando recibimos una extraña llamada, después de mucho estrés, varias llamadas y momentos de incertidumbre logramos comprobar lo que nos decían, una gran amiga compañera de lucha y gran persona había muerto.

Durante casi una hora de incertidumbre mil hipótesis pasaron por nuestras cabezas, miles de preguntas con respuestas cada una más inverosímil que la anterior rodaron por nuestras cabezas, sin embargo ninguno de los dos podría imaginar lo que paso. Hasta que en una llamada al teléfono fijo de su casa contesto un patrullero.

Patrullero: Buenos Días

Gina: Buenos días por favor Marcela.

P: ¿Quien la necesita?

G: La jefe

P: (Teniente que la necesita la jefe) (dígale) La señora Marcela está muerta

G: ¿Qué paso?

P: El novio la mató y después se suicido…

(…)

Como es normal Gina rompió en llanto yo solo atine a abrazarla y pensar por mucho que me duela, tengo que estar firme y desde ese momento hasta hoy escribiendo esto me he comido el dolor, en estos momentos estoy desarrollando la catarsis necesaria para empezar a dejar esto atrás. Marcela además de una amiga fue compañera de trabajo, compartió conmigo muchos momentos de la vida y significaba mucho para la organización de la que hacíamos parte.

Desde ese día he hecho miles de reflexiones internas sobre la necesidad de cambios de paradigmas en las relaciones de pareja, en la necesidad de controlar el comercio de armas, en los cambios de las personas que nos llevan a darnos cuenta que está al límite, en fin de muchas cosas que no quiero poner en este post ya que lo alargaría y no estoy seguro de ser claro en estos temas.

Muchas gracias a todos los que lean esto, es un ejercicio que estoy realizando para sacar muchas cosas que he tenido adentro.

lunes, 26 de abril de 2010

De trolls y otros demonios.

¿Qué está pasando en las redes sociales en esta campaña política? Debo confesar que a pesar de ser esta la pregunta que me ayuda a escribir este post, lo que me mueve a hacerlo es el miedo y la incertidumbre que se está creando. No debe ser normal la polarización política en la que nos encontramos y que se está viviendo en espacios como Twitter y Facebook. Debo aclarar antes de continuar que los próximos párrafos han sido tomados de lo que he podido observar en dichos medios y algunas apreciaciones de otras personas que me han pedido no ser nombradas, igual muchas gracias a ellos.

En este momento de la campaña, a casi un mes de las elecciones, dos fuertes tendencias políticas lideran la intención de voto y su presencia en las redes sociales se hace sentir. Unos con un color naranja que apoyan al candidato del Partido Social de Unidad Nacional, Juan Manuel Santos y, con un color verde, los que apoyan al candidato del Partido Verde Antanas Mockus. Estas dos tendencias de derecha se diferencian, entre otras cosas, por la manera de lograr objetivos; mientras los naranja han sido identificados con la política tradicional y definitivamente son los representantes del continuismo de las políticas del presidente, los verdes han hecho un esfuerzo por conciliar la ideología (bastante diferente) de tres ex alcaldes de Bogotá, uno de Medellín y traen un mensaje de transparencia.

Sin embargo, sus seguidores no son diferentes y, realizando una analogía con el futbol, como existen hinchas reflexivos que son capaces de ver los defectos y virtudes de su equipo y del rival, existen los barras-bravas, más interesados en acabar con los rivales, defendiendo sus colores sin importar cómo y, sobre todo, llamando enemigo a todo aquel que ose levantar una voz crítica contra su causa. Estas barras bravas de la política se encuentran en estas redes sociales (y en otros espacios) y se dedican a hacerle el ‘aguante’ a su candidato sin importar nada más, y a los que somos capaces de preguntar o criticar alguna postura somos tachados de fascistas, izquierdosos, idiotas útiles, chavistas, trolls, o cualquier insulto que esté de moda.

Este post es un llamado a la razón, la pasión en la política es muy importante; sin embargo, el voto debe ser más un proceso racional que se debe tomar sobre la información de las propuestas y el tipo de país que se quiere. Si ya tiene candidato y quiere hacerle proselitismo, bienvenido, pero tenga en cuenta que no todos tenemos las mismas prioridades, ni queremos lo mismo para el país; aun más, si ha tomado una decisión consciente de hacer proselitismo sepa que vamos a preguntar muchas cosas y estas no son para “confundirlo” o para hacerlo cambiar su opinión porque pensemos que esté equivocado, si no para tener un panorama claro a la hora de decidir nuestro voto.

Pero sobre todo quiero enviar una invitación a pensar la política como un ejercicio colectivo de construcción de ideas y de opinión. En este orden son tan importantes los candidatos a la presidencia y vicepresidencia que el resto del partido que los rodea, es tan importante la trayectoria política de los candidatos como los programas de gobierno que proponen y, sobre todo, son tan importantes nuestros copartidarios y quienes están de acuerdo con nosotros como los que no.

sábado, 6 de marzo de 2010

La historia de una candidata joven

Si mi anterior post buscaba que se utilizara la palabra joven correctamente y que en ultimas quería que no se banalizara el concepto, en mi post de hoy voy a buscar que tampoco se idealice el mismo. Es decir espero que después de leer esto usted querido lector no piense que yo estoy creando una especie de secta de jóvenes idealizados que vamos a conquistar el mundo (créanme lo he escuchado un par de veces en conferencias que he dado).

Claro está que el pensamiento que los únicos que podemos cambiar las cosas somos los jóvenes es bastante popular, y creo yo se da en épocas de crisis donde se busca que un segmento poblacional llegue al poder para cambiar las cosas. De hecho Juanes en su twitter puso hace poco que los jóvenes eran la única esperanza de este país. ¿De dónde viene esta creencia? pues para mí es muy sencillo la creencia popular dice que todos los jóvenes tienen ideas nuevas, y por lo tanto, van a hacer cosas nuevas en la política.

Y eso no es cierto o no en todos los casos, en esta ocasión voy a poner un ejemplo con dos de las más detestables prácticas políticas, que si bien son legales, son mal vistas en algunos sectores de la población: el Voltiarepismo y la polarización política. Y lo voy a hacer poniendo un ejemplo de una candidata joven a la Cámara de representantes de Bogotá y cuyo caso conozco de cerca porque estudié con ella en la Universidad. Y voy a tomar el ejemplo de ella, no porque sea mala candidata o porque recomiende votar por su propuesta, simplemente porque como lo relaté en el post anterior encaja en la categoría de juventud desde uno de los ejes que comenté: tiene 25 años.

Catalina Tapias fue edil de Bogotá por Cambio Radical partido en el cual militaba mientras trabajaba por Chapinero, en ese momento fue que yo la conocí, después de compartir clases en la Universidad y de ser monitor de ella perdimos contacto (es mi amiga en Facebook, pero eso no cuenta). Hasta hace unas semanas volví a saber de ella, me enviaba un correo pidiéndome que votara por ella a la Cámara, pero fue grande mi sorpresa cuando vi que estaba presentándose por el partido Conservador Colombiano.

Pero la sorpresa más grande se dio cuando vi su imagen de campaña (pegada al final de este texto) en la cual aparece ella diciendo: “Bota lo viejo, Vota lo nuevo”, al lado de su foto sale una imagen de una caneca de basura y dentro de la caneca se puede ver una foto del presidente Venezolano Hugo Chávez junto a otras fotos de personas que por la resolución de la imagen no se quienes son. Suficientes problemas tienen los Presidentes de Colombia y Venezuela como para que un candidato a la cámara quiera utilizar su rostro en una caneca de basura pidiendo que lo botemos.

Este ejemplo busca simplemente llamar la atención de usted, querido lector, los jóvenes no somos androides del espacio diferentes de los adultos, para todo tenemos que tener un contexto, nadie es mejor ni peor candidato si es mujer o joven o afro o indígena o paisa o costeño o rolo o LGTB o heterosexual. Bueno creo que me estoy extendiendo mucho, espere en el último post preelectoral una reflexión sobre las problemáticas que afectan a los jóvenes y deberían ser temas de campaña.


miércoles, 3 de marzo de 2010

Los jóvenes y las elecciones legislativas

El 14 de marzo los colombianos elegiremos un nuevo Congreso de la República, y digo nuevo por que los cuatro años anteriores han sido convulsionados con la salida de congresistas por distintas razones, entre las que se cuentan la parapolítica y el aburrimiento con sus partidos (Gina Parodi por ejemplo). Es necesario, entonces, realizar una reflexión sobre los jóvenes y estas elecciones para llamar la atención sobre algunos temas; en este primer post quiero, de manera muy sucinta, comentar por qué el tema de la juventud debe ser tomado con seriedad, no solo por los medios de comunicación si no por la ciudadanía en general.

Los estudios en temas de juventud, de manera muy general y tal vez ramplona, se pueden dividir en dos grandes corrientes: los que creen que la juventud está marcada por una serie de procesos socio culturales, y los que piensan que la ésta depende simplemente del tema de la edad. Poniéndolo en blanco y negro, unos creemos que la juventud es un proceso social que todos vivimos de manera diferente por una serie de factores, mientras que otros creen que la juventud es un rango de 14 a 26 años (ley 375 de 1997).

Sin embargo, en lo que podemos estar de acuerdo unos y otros es que en las elecciones de Senado y Cámara del 14 de marzo los jóvenes no pueden participar como candidatos, bueno con unas pocas excepciones de personas de 25 años que sean candidatos a Cámara (las edades mínimas para ser candidato es de 30 años, para Senado, y 25, para Cámara). Se preguntará usted por qué esto es importante y por qué peleo tanto vía Twitter por el tema.

Entre todas las razones que pueden ser expuestas voy a priorizar dos, la primera es que para mí es esencial que los candidatos conozcan la ley antes de llegar al Congreso. Un candidato como Rodrigo Lara diciendo que fue el Senador más joven, y ufanándose de eso, demuestra que no conoce la ley que quiere implementar. Si se va a vender como la representación de la juventud, por lo menos léase la ley. Lo digo además porque desde la otra visión tampoco sería un joven (pongo el ejemplo de Lara porque es la propaganda que se me viene a la mente, pero existen otros políticos jugando a lo mismo).

La segunda razón, quizá la más fuerte, se da porque el concepto juventud no es arbitrario, se presenta porque existe un segmento de la población con unas problemáticas especificas en muchos aspectos (Espere en la tercera de serie de entradas algunas de las problemáticas de los jóvenes) que merecen un trato especial por parte del Estado y de las entidades de la sociedad civil. Cuando hablamos de candidatos jóvenes y metemos en ese saco a un poco de personas que desde ningún punto de vista lo son, estamos logrando que se menoscabe la categoría y esconder a este segmento poblacional y sus problemáticas.

Es por eso que si está hablando de un tema electoral y va a utilizar la palabra joven o juventud, piénselo y mire si está colaborando para desdibujar la categoría conceptual o si por el contrario está ayudando a visibilizar las problemáticas de este sector de la población.

Espere próximamente dos entradas más la primera contará la historia de una candidata joven y la segunda con un análisis de propuestas en temas de juventud que para mí son claves en la campaña.

martes, 2 de marzo de 2010

Bienvenidos

Buenas noches a todos.

Durante muchos años logre mantener un Blog vacio, lo retomaba por épocas y lo volvía a dejar tirado, sin embargo un día me canse de tantas bobadas que se dicen en los medios y me dije a mi mismo, Raúl toca empezar a escribir otra vez. Sin embargo para mí no es un secreto que tengo el síndrome de la hoja en blanco y más cuando tengo tantos intereses que esa hoja en blanco se convierte en un blog en blanco.

Hasta que un día y gracias a un ejercicio realizado por la Silla Vacía con candidatos “jóvenes” al congreso de la republica me di cuenta que era necesario empezar a escribir y ver si a alguien le interesa que el tema de la juventud y la política en Colombia no sean tomados de manera tan light. Y eso es lo que me propongo hacer, por ahora tendré una maratón de tres post que voy a sacar antes de las elecciones legislativas (14 de Marzo). El primero tratará sobre la juventud y estas elecciones, el segundo contará la historia de una candidata joven y por último realizare un análisis de propuestas en temas de juventud que para mí son claves en la campaña.

Como verán ya me cogió la noche y me toca correr, pero a mí los retos me gustan, así que esperen mañana mi primer post. Claro está que con las elecciones no se terminara este blog asi que sigan visitándolo.

Bienvenidos a este espacio

Datos personales